Insuficiencia venosa
Por qué las piernas terminan el día hinchadas y pesadas, y cómo unas válvulas vencidas forman las várices.
Esas venas dilatadas no son un defecto cosmético; son tuberías con válvulas dañadas que ya no pueden vencer la gravedad.
Las venas de las piernas tienen que devolver la sangre al corazón contra la gravedad. Para lograrlo cuentan con válvulas que se abren para dejarla subir y se cierran para que no baje, y con la bomba de la pantorrilla, que exprime las venas en cada paso.
Cuando esas válvulas dejan de cerrar bien, la sangre se devuelve y se estanca. La presión acumulada dilata y deforma la pared de la vena hasta formar las várices, con piernas pesadas, hinchazón al final del día y, con los años, cambios en la piel. Pasar muchas horas sentado o de pie apaga la bomba de la pantorrilla; caminar y mover los tobillos la reactivan.
Lo que explica el reel
01Insuficiencia venosa (várices)
¿Sientes las piernas hinchadas, pesadas o con dolor al final del día?
Para que la sangre suba desde los pies hasta el corazón, tiene que luchar contra la gravedad. Las venas tienen pequeñas "puertas" (válvulas) que se abren para dejar pasar la sangre hacia arriba y se cierran para que no caiga. Cuando estas compuertas se desgastan o fallan, la sangre se regresa, se estanca y las venas se inflaman como un globo con demasiada agua.
- Las compuertas vencidas: Si no cierran bien, la sangre se acumula y deforma las venas con el tiempo (así nacen las várices visibles).
- Tus pantorrillas son el motor: Cada vez que caminas, los músculos de las piernas aprietan las venas y bombean la sangre hacia arriba.
- El enemigo silencioso: Pasar horas de pie o sentado sin moverte hace que la sangre se quede atrapada abajo, aumentando la presión y el dolor.
- Un dato clave: Esas compuertas no se reparan solas. Si ignoras las molestias por mucho tiempo, la retención de líquido puede manchar la piel, endurecerla o causar heridas difíciles de cerrar.